La verdadera historia del carnal Marcelo y el ciclotón
Ustedes no están para saberlo, ni yo para contarlo, pero el carnal Marcelo ha estado muy deprimido últimamente. De esto me enteré por pura casualidad. Tuve unos gastos imprevistos y para pagar veinte mil pesos a la tarjeta de crédito, pasé a ver a mi carnal Marcelo a su oficina para darle un sablazo. Gladys ---su secretaria--- vio mis intenciones y quiso evitar que pasara. Pero hombre sin calzones en bicicleta rueda más rápido que mujer con falda y tacones.
---¡Quihubole, mi carnal! ---exclamé al abrir la puerta y bajarme de la bicicleta. Le pregunté cómo estaba, pero como pura formalidad antes de pedirle dinero. Apenas vi que tomaba aire para responder, me arrepentí de la pregunta.
---¡Mal, muy mal! ---respondió con un suspiro---. Las cosas en la vida no siempre salen como uno las espera, ni como uno las planea, ni como una las sueña. Estoy un poco deprimido.
---Pero ¿por qué? ¿A poco no sales a pasear en bicicleta una vez al mes? ¡Y ahora también los domingos en Reforma!
---Sí, pero no es como yo me lo imaginaba....
---¿No lo es? ¿A poco no eres feliz?
---Quisiera poder estar como tú, en un viaje permanente de endorfinas.
---¿Endo-que?
---Las proteínas que segrega tu cuerpo cuando experimentas cosas agradables o haces ejercicio. No hay nada mejor para convertir la depresión en un estado de éxtasis que las endorfinas. Esto se conoce desde la antigüedad. El libro de sabiduría Bhagavad-Gita, menciona las endorfinas bajo el nombre de "Soma" y le atribuye poderes místicos.
---Pues échate unas pastas de esas y ya. Por cierto, he tenido algunas gastos inesperados....
---No es tan fácil. Hay que generarlas con el propio cuerpo. Esto se puede hacer en la bicicleta. Cuando ruedas con un grupo, estás rodando sólo, con tu propio esfuerzo únicamente, pero eres parte de un colectivo. Tu percepción del "yo" desaparece y tu "yo" es responsable de la depresión. Sin el "yo", las endorfinas son libres de llevar a todo tu cuerpo a un estado de éxtasis. Ayer vino a mi oficina el mago Mich y me explicó que los que ruedan con los biciperros se le quita la depresión. Las rodadas son físicamente demandantes, lo cual libera endorfinas del tipo S. Las puntadas de Ada y don Raúl ocasionan risa, lo cual libera endorfinas de tipo E. Los paseos llevan al grupo a disfrutar de la contemplación de la naturaleza, asociada a la aparición de endorfinas del tipo X. Y al llegar al destino comen cosas muy sabrosas, dando pie a una explosión de endorfinas de tipo O. Es un verdadero orgasmo de todos los sentidos.
---Pues ven a rodar con los biciperros. Este domingo 27 salimos del Parque Hundido a las 7:00 para ir a Cuautla. No va estar difícil, pues nos vamos puebleando. Lo único pesado es la subida de Tenango de Tepopula. Ya pasando eso estamos en Amecameca y el resto del camino es pura bajada. El regreso lo hacemos en autobús. Pero aparte de eso, quisiera pedirte un favor como cuates....
---¡Ese es el problema! El mago Mich me avisó que muchos de los biciperros están descontentos: Desde tiempos de Andrés, no les han subido el sueldo. Ya no les alcanza para comprar llantas para sus bicis. ¡Ni por que trabajan en el GDF! Nada más me ven venir me van a llover sablazos. ¡Tú ya sabes cómo odio que me pidan dinero!
---Bueno, pero a tus cuates siempre....
---¡Y eso no es lo peor! El mago también usa la capa de invisibilidad que le voló a Harry Potter cuando estudiaron en Hogwarts para escuchar lo que dicen los bicitekas. Y me ha informado que ¡están planeando hacer un ciclotón! No sé qué hacer.
---Ay manito. Es muy sencillo. Tienes que adelantarte y hacer el ciclotón tú. Hazlo más grande y que dure todo el día. Así podrás rodar y por lo menos sacar esa letra S. Te faltará lo demás, pero algún día llegará si eres fiel a tu bici.
En ese momento la puerta se abrió y se cerró. Presentí que un mago con capa de invisibilidad había escuchado nuestra conversación y acababa de salir de la oficina. No tuve más remedio de salir a toda prisa para tratar de alcanzarlo.